viernes, 9 de noviembre de 2012

TIGRE DE AMÉRICA





Tigre hace historia. Derrotó 4 a 2 a Cerro Porteño en Victoria y accedió a las semifinales de la Copa Sudamericana. Echeverría, Botta, Santander y Donatti los goleadores. Salcedo y Fabbro le pusieron suspenso. Con este triunfo, el equipo de la Zona Norte se aseguró un lugar en el repechaje de la Copa Libertadores.

Cerro es el gran candidato, tiene jugadores de jerarquía, se preparó para ganar este certamen, consiguió una buena ventaja en Paraguay, no recibió goles, tiene delanteros determinantes, es un grande de sudamerica… Tantas cosas tuvimos que escuchar desde que empezó el torneo hasta el día de ayer. Tantos periodistas que se llenaban la boca de elogios hasta atragantarse, hablando del plantel de Jorge Fosatti… Repito, hasta el día de ayer.

Tigre salió a jugar una final, cada uno de los gladiadores que vistieron la azul y roja se brindaron por completo. Corrieron y guerrearon hasta lo último. Jamás bajaron los brazos ante la adversidad. Tuvieron que salir a buscar el resultado en dos oportunidades, en el inicio y cuando la visita se puso a tiro de la clasificación. Se repuso a jugar con uno menos, tras la expulsión de la figura Ruben Botta. Aguantó a un equipo durísimo, porque más allá de lo que dije anteriormente sobre el Ciclón del Barrio Obrero, ellos también salieron a disputar una finalisima.

Mariano Echeverría, como tantas veces, marcó el camino a los 20 minutos con un testazo certero para el 1 a 0. Javier García salvó las papas de manera increíble, algo parecido a lo que hizo en el partido ante Racing Club. Cerro siguió atacando, obligando a Lucas Orban (jugó de volante por izquierda), a volver a formar una línea de cuatro.

Cuando los paraguayos intentaban dominar el juego, Federico Santander, arrancó una maratón desde su propio campo, asistió con lo justo a Botta, quien con una genialidad, se sacó un defensor de encima y la clavó en un ángulo. 2-0 y al descanso.

En la etapa final, luego del corte de luz que duró al menos 15 minutos, los dirigidos por Fosatti, comenzaron a tener el balón, utilizando la pelota parada como arma de destrucción masiva. En el mejor momento guaraní, llegó el tercero del Matador. Botta, envió el centro para una palomita descomunal de Santander. El delantero se sacó la mufa y marcó su primer gol en nuestro país.

El clima era festivo, pero la oscuridad volvió a acaparar la atención y esta vez no fue por falta de luz. El ciclón llegó al descuento, primero con un cabezazo en soledad de Santiago Salcedo y luego con un tiro libre letal de Jonathan Fabbro.

La gente siguió alentando, pidiéndole al equipo un esfuerzo más… El pedido llegó. Centro a la olla, la baja Echeverría y Alejandro Donatti la empuja a la red, luego de haber cabeceado al travesaño. 4-2 y la locura volvió a invadir al José Dellagiovanna.

Hubo que aguantar, en inferioridad numérica, todos los embates de los paraguayos que insistieron hasta la agonía del cotejo, eso hay que reconocerlo.

Este Club, sigue escribiendo páginas doradas en el libro de su historia. Gracias a los jugadores, al cuerpo técnico actual y al que se fue. Todos son responsables de este presente continental. Tigre es de América.

Ahora sólo queda pensar en el próximo partido ante Lanús en el sur. Después se verá se si viaja a Colombia y a Chile. Por lo pronto, hay que tratar de levantar y empezar a sumar de a tres en el Torneo Inicial.