viernes, 11 de abril de 2014

EL GRITO SAGRADO


Tigre derrotó a All Boys en Victoria por 2-0. Ariel Nahuelpán y Matías Pérez García los goles. Respira el Matador, dos triunfos al hilo y el primero como local. 

Triunfazo de Tigre ante los de Floresta. Lo ganó porque lo jugó como una final, con los dientes apretados, yendo al piso en cada pelota,  trabando con la cabeza y con el corazón. Por momentos tocando bien el balón, pisándolo, cuidándolo, haciéndose dueño de ese obajeto preciado, borrando al rival de la cancha. Tigre lo jugó como una final del mundo, y All Boys jugó como un equipo descendido. Esa fue la gran diferencia en la tarde noche de la Zona Norte. Un equipo motivado, resurgido de sus cenizas, contra otro que quedó despedazado por mil partes. El Matador respira, mientras que el Albo se complica cada vez más.

El dueño de casa había tenido el dominio del juego en la primera etapa, pero la visita fue quien tuvo la más clara, tras un tiro libre que tapó muy bien Javier García. Cuando se moría el PT, Nahuelpán tomó el balón en 3/4 de cancha, sacó un remate formidable para hacer estallar la red y a los hinchas de TIGRE. Nada que hacer para el arquero Cambiasso. 1-0 y al descanso.

En la segunda mitad el Matador mantuvo la supremacía ante un equipo carente de ideas. El segundo gol llegó en los pies de Pérez García, quien definió cruzado luego de un centro razante de Nahuelpán. 2-0 y asunto liquidado. Hubo tiempo para una gran atajada de Javier García ante Javier Cámpora. No había forma de que se escapen los 3 puntos.

Hoy se jugó como se tienen que jugar ante los rivales directos, con garra y actitud. Hubo muchos puntos altos. Pérez García es el dueño de todo, juega, hace jugar, recupera, llega al gol, le pegan, se levanta, le vuelven a pegar, se vuelve a levantar, imparable el pequeño gigante. Gabriel Peñalba, que decir de él en este encuentro... Una de las figuras, desde el fondo hacia arriba, elegancia, prestancia, le faltaba la galera y el bastón, se cansó de pisarla y dejarla chiquitita. Tambien Joaquín Arzura, inquebrantable en la mitad de la cancha, moviéndose por todo el largo y el ancho del terreno.

La defensa estuvo bien parada, como contra Arsenal, no sufrió sobresaltos. Ignacio Canuto y Erik Godoy siempre firmes como caudillos, Cosaro y Gastón Díaz no se complicaron. El arquero García apareció en los momentos justos, salvando su valla en dos ocasiones.

La sociedad entre Pérez García, Wilchez e Itabel, fue el engranaje perfecto para que las ideas tigrenses puedan ser plasmadas en el cesped. Vale rescatar el partido de Nahuelpán, no sólo por el golazo y a asistencia, también las luchó todas por arriba y por abajo. Fue una actuación redonda de todo el plantel.  Tanto de los once titulares, como de los que entraron desde el banco.

Jugando así Tigre se va a salvar este torneo. Aún quedan 6 finales y no hay que descuidarse. Después habrá tiempo de pensar en la próxima temporada. Mientras tanto se debe sumar todo lo que se pueda. El domingo se vuelve a jugar de local, esta vez frente a Boca Juniors.