lunes, 10 de marzo de 2014

EN BUENAS MANOS



Empate en el Gigante de Arroyito entre Rosario Central y TIGRE 1-1. Paulo Ferrari abrió la cuenta y empato un ex Canalla, Pablo Vitti. Javier García atajó un penal a Sebastían Abreu.

¿Le picará o no en el penal Abreu fiel a su costumbre? Era lo que todos se preguntaban en ese minuto fatídico para los hinchas del Matador. Finalmente el uruguayo definió esquinado y ahí se lució Javier García, desviando el remate y resucitando al equipo, quién llegaría al empate impensado por intermedio de un ex Central, Vitti. ¿Por qué digo impensado? Porque Tigre demostró muy poco durante todo el partido, fue muy pobre lo que pudo desarrollar en el terreno de juego. Sólo se salvan algunos jugadores, los demás deberán mejorar para el futuro próximo.

Los dirigidos por Miguel Russo, con muy pocos recursos se las ingeniaron para complicar a los defensores de Tigre. La fórmula era fácil. La agarraban en el mediocampo, abrían por las bandas, centro a la olla para Carlos Luna que te las lucha todas, y nada más. Por suerte el Chino estuvo peleado con el arco, la más clara fue un cabezazo que pasó cerca del palo. El que no falló fue Ferrari, quién entro velozmente haciendo honor a su apellido, avanzó en soledad y cabeceó a la red un centro desde el sector derecho del ataque. Nada que hacer para la figura de la noche Javier García. ¿De quién era la marca del defensor goleador?

Después del penal atajado por el “1” Matador, el equipo reaccionó y llegó a la igualdad con una leve embestida en el sector ofensivo. Que lindo sería ser más constante del medio para arriba, acosar a la línea defensiva, presionar la salida. Por ahora, parece que hay que conformarse con esto. Al menos se sumó.

En defensa Tigre estuvo bien parado, aunque con algunos desajustes, sobre el lado de Lucas Vesco, quien estuvo muy complicado en la marca. Ignacio Canuto fue el mejor, sacó todo, incluso una pelota "en la línea". Erik Godoy no estuvo mal, pero cometió un torpe penal. Guillermo Cosaro Mejoró con respecto al partido ante River Plate.

A los mediocampistas se los notó con mucha sobre carga, Castaño y Arzura fueron al piso a marcar en los momentos justos, pero no mucho más. A Rusculleda y a Leone les pegaron bastante, no pudieron desplegar lo que mejor saben por los carriles. Vitti no tuvo un buen partido, fue el blanco de varios defensores rivales y convirtió el gol tan ansiado por Tigre. Es por eso que también se lleva todos los flashes. Lucas Wilchez ingresó por Ruscu lesionado, pero no aportó lo que sabe.

Los delanteros… En el primer tiempo Ariel Nahuelpán estuvo muy solo, debió retrasarse mucho porque Tigre no llegaba con claridad. Con el ingreso en el segundo tiempo de Sergio Araujo, se vieron más aproximaciones al arco. Fueron sólo eso, aproximaciones.

Javier García salvó a Tigre. No sólo porque atajó el penal, sino también porque le atajó un remate a Ferrari que tenía destino de gol. Tuvo una salida en falso al chocar con un delantero. Luego estuvo muy seguro.

Se notó la falta de Matías Pérez García. Es un problema que hay que resolver en la semana, porque el sábado ante Godoy Cruz en Victoria, hay que ganar como sea.