lunes, 3 de agosto de 2015

EL AGUAFIESTAS

Tigre cayó como local ante Quilmes 1-0. El único gol del partido lo convirtió Claudio Bieler de penal. El Matador perdió el invicto en casa.

Una vez más el árbitro Andrés Merlos en el ojo de la tormenta, esta vez se encargó de arruinarle el festejo de cumpleaños a todos los hinchas de Tigre. Todos recordamos que este mamarracho de juez nos perjudicó en Bahía Blanca hace un tiempo, hoy nos volvió a ver la cara de boludos, cobró un penal que no fue y nos quitó la posibilidad de pelear en la cima del torneo. No sólo nos falta el respeto el árbitro, sino también la  AFA al ponernos siempre a jugar en días y horarios laborables. Un día hay que poner los huevos sobre el escritorio, para que dejen de pintarnos la cara.

Hoy el aplauso sólo se lo lleva la gente que fue a alentar,  porque en el terreno de juego poco y nada. Una defensa que cometió muchos errores, que quedó siempre mal parada y que le dio vida a un Quilmes que se llevó mucho premio de Victoria.

El medio perdió más de lo que ganó, los descalabros defensivos llegaron tras regalar la pelota en la mitad de la cancha. Los delanteros no supieron meterla, algunos jamás inquietaron al arquero de Quilmes. Las modificaciones de Gustavo Alfaro no sirvieron de mucho. Hay que reconocer que el Matador no ligó una, tuvo oportunidades, pero la suerte no apareció.

Los del sur lo ganaron por el penal y porque Tigre lo dejó agrandarse, no hay mucho más que explicar. Es tiempo ya de pensar en el próximo partido por Copa Argentina ante Racing Club.


Es una pena que el cumpleaños del club no haya podido tener un broche de oro, la fiesta no se pudo coronar con un triunfo. VAMOS MATADOR, POR MÁS AÑOS DE HISTORIA.