sábado, 25 de julio de 2015

REPROBÓ SARMIENTO

Tigre derrotó en Junín a Sarmiento por 1-0 con gol de Sebastián Rincón. El Matado cortó una racha de 3 empates consecutivos y llegó a los 31 puntos.

Buen triunfo de visitante, muy necesitado para el pueblo tigrense. Muchos empates había acumulado y los de arriba se alejaban. Hoy con 31 puntos bajo el lomo, podemos decir que es una gran campaña.

El primer tiempo  mostró al Matador tratando de proponer su juego, a pesar del mal estado del campo de juego. Muy activos Lucas Janson y Sebastián Rincón para llevar la pelota hacia adelante, teniendo como faro al Chino Luna, que nunca da una pelota por perdida. El propio Luna tuvo una chance clara, casi definiendo de emboquillada ante la salida del arquero y el cierre de un defensor que alcanzó a sacarla casi sobre la raya. Tigre advirtió que el trabajo de Sarmiento era esperar alguna contra, por eso Alfaro desplegó las líneas y sumó al ataque a los laterales Galmarini y Godoy, para acoplarse con los mediocampistas y dominar territorialmente a los dirigidos por Lippi.  Todo esto fue en una ráfaga que duró un par de minutos, luego ambos equipos se dedicaron a prestarse el cuero, abusando del pelotazo,  sin poner la acción contra el suelo para realizar algo más vistoso.

La armonía se rompió con el grito sagrado del colombiano Rincón. Centro de Facundo Sánchez, Janson la bajó y remató, rebote en un defensor,  la capturó el moreno y a cobrar. 1-0. Mejoró mucho Rincón, recuperó la confianza. La tranquilidad de saber que es la primera opción para Alfaro, le levantó la moral. Antes miraba todo desde el banco de relevos, hoy es pieza indiscutida a pesar de la llegada de Fede González, una buena opción de recambio. La partida de Marcelo Larrondo, le allanó el camino al  delantero “cafetero”.

En la segunda mitad, los locales modificaron su postura conservadora y comenzaron a arriesgar un poco más en el sector ofensivo. Con más ganas que fútbol, lograron retrasar al Matador en su campo y tuvieron sus mejores opciones con la pelota detenida. Alfaro mandó a la cancha a Pelletieri por Janson, para poder recuperar el juego en la mitad de la cancha, y a Menossi por Orzán, para no resignar el ataque.

A Tigre le costó mucho hacer pie en la etapa final, Sarmiento le metió presión a fuerza de centros y pases largos. Por suerte todas las embestidas se toparon con la seguridad de Sebastián D’Angelo.
El Matador aguantó el resultado hasta el final, donde terminó llevándose una victoria justa, sobre todo por lo hecho en el el PT.


La próxima fecha será en casa ante Quilmes, una gran oportunidad para poder empezar una racha de triunfos. VAMOS TIGRE DE MI VIDA.