lunes, 9 de marzo de 2015

EMPATE EN EL SUR

Tigre empató en su visita a Temperley 1-1. Brandán abrió el marcador para el dueño de casa y empató Marcelo Larrondo para el Matador. Mucho por mejorar Alfaro.

Hasta el gol del Gasolero, fue uno de los peores desempeños desde que Tigre está en Primera. Un desastre, un equipo que no dio dos pases seguidos, puro pelotazo al campo vecino, regalando la pelota. Temperley, recién ascendido, dominó las acciones en los primeros 45 minutos. Una etapa para olvidar rápido en la visita.

El segundo tiempo arrancó de la misma manera, con los de Rezza llevando el balón hacia adelante y un conjunto de Gustavo Alfaro, haciendo agua por todos lados. Mucha pasividad de la línea defensiva en el tanto de Brandán, lo dejaron entrar de manera muy cómoda y la clavó arriba, 1-0.

El grito de Temperley pareció despertar de su letargo al Matador, quien comenzó a presionar. Los del sur replegaron las líneas, cuidando la ventaja mínima. Fue en ese momento en que el arquero Crivelli apareció en escena, transformándose de a poco en la figura del encuentro.

El más grande de la Zona Norte no bajó los brazos, siguió intentando y consiguió su premio. Lucas Wilchez asiste de manera magnifica a Larrondo, el delantero baja la esfera de un zarpazo y vence a Crivelli estableciendo el 1-1. Previo a eso, Javier García tuvo una atajada impresionante para salvar su valla. Un 2-0 hubiese sido irremontable.

Al árbitro Argañaraz le quedó grande la Primera División. Cargó de amarillas al Matador y dejó pegar mucho a los celestes.

Tigre se trajo un punto para Victoria. Aunque fue duro y complicado, es imposible festejar una igualdad ante un rival que hace menos de una año, jugaba contra los fantasmas de Saavedra y San Martín en la B Metro.

Hay mucho por mejorar, la pálida imagen del primer capítulo no se puede repetir. No estamos pidiendo fútbol Champagne, no pedimos galera y bastón, no reclamamos tiki-tiki que nunca ganó nada. Pedimos garra y overol, pedimos dos pases seguidos, pedimos un mediocampo que le de equilibrio y que detenga las embestidas. VAMOS MATADOR, QUE ACÁ NO PASÓ NADA. HAY QUE GANAR EL DOMINGO.