miércoles, 23 de octubre de 2013

A METERLA!!!




Empate sin goles entre All Boys y Tigre en Floresta. El Matador fue superior en grandes pasajes del partido, pero no supo concretar frente al arco rival. Al Albo no le sirvió este resultado.

“FUTBOL: Deporte practicado entre dos equipos de once jugadores cada uno, que se disputan un balón con los pies y TRATAN DE INTRODUCIRLO EN LA PORTERÍA CONTRARIA”
Muchachos no es tan complicando meterse eso en la cabeza, es el objetivo de este deporte, que el balón bese la red, que cruce la línea de cal, que la gente festeje, esa es la idea. Porque hoy Cambiasso no fue la figura. La única atajada para destacar el nivel del arquero, fue el cabezazo de Erik Godoy, que desvió a puros reflejos y recibió la ayuda divina del palo. El resto fueron falencias de los hombres tigrenses a la hora de definir. Poco se le puede reprochar al pibe Arzura, que fue un león cortando en el medio campo, aquella jugada en ataque que terminó definiendo a los pies del “1” de All Boys. Lo de José Sand imperdonable, fallar una chance inmejorable sobre el final, no se puede dejar pasar. ¿Cómo un delantero de la trayectoria del correntino, puede dilapidar el grito sagrado? ¿Cuándo se acabará su mala racha? ¿Tendrá otra oportunidad? Yo creo que sí, ya sabemos cómo son los goleadores. 

Del nivel colectivo lo único que se puede reprochar es el aspecto defensivo, por momentos se vieron algunos desajustes que permitieron al conjunto local (que no juega a nada) inquietar a Javier García, quien volvió a demostrar un nivel superlativo. Luego un plantel ordenado, bajo las órdenes de Fabián Alegre, un medio campo con un doble cinco combativo, y un enlace de lujo como lo es Matías Pérez García. El pequeño gigante volvió a recuperar su máximo nivel, si el balón no pasa por él, Tigre no juega. El enganche complicó a su ex club de la mitad de cancha para adelante, se cansaron de pegarle, pero se la bancó los 90 minutos. 

En la ofensiva, el que no cumplió esta vez fue Sergio Araujo. Es otro de los distintos, por eso siempre se espera algo más, hoy no tuvo su tarde, siempre que recibió de espaldas chocó con los rivales o buscó alguna opción de pase hacia atrás, principalmente con Ramiro Leone. En esas jugadas, se espera siempre alguna genialidad de los cracks. Aunque estuvo muy solo, cuando entró Bordacahar, tampoco logró romper la defensa bien plantada del conjunto de Julio Cesar Falcioni. Finalmente salió para dejar su lugar a Sand. 

La parda sirve porque se mantiene la distancia en los promedios con los de Floresta. Deja un mal sabor por los goles que los hinchas gritaron en sus casas y que al final terminaron golpeando la mesa o la pared. El domingo se viene Lanús en el José Dellagiovanna, un equipo duro con buenos jugadores. Será de cuestión de calibrar la mira para que no salga el tiro por la culata.

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