sábado, 22 de junio de 2013

VIENTOS DE CAMBIO



Derrota de Tigre en la última fecha del  Torneo Final, fue 3 a 2 frente a Quilmes. Romero, Cauteruccio y Caneo para el Cervecero, Donatti y Díaz para el local. ¿Vientos de cambio en el Matador?

Punto final para la temporada, es hora de parar la pelota, pensar, replantearse cosas, asumir errores y responsabilidades, barajar  y dar de nuevo. Tigre redondeó a nivel local una campaña muy pobre, maquillada con las participaciones internacionales,  pero en el plano doméstico, comparada a la sufrida en los tiempos de Diego Cagna. La autocrítica es fundamental, desde la cabeza a los pies, desde los dirigentes, pasando por el cuerpo técnico, y llegando a los jugadores. Es importante repasar lo que se hizo bien, para mejorarlo, y lo que se hizo mal, para no volver a hacerlo. 

El partido frente a Quilmes había que ganarlo como sea,  con los dientes apretados, metiendo, raspando, yendo a trabajar con la cabeza, o hasta con un gol con la mano en el final, pero había que ganarlo. No se pudo, pero ¿Por qué no se pudo?  Los dirigidos por Omar de Felipe, siempre tuvieron una idea de lo que se estaban jugando, por eso mantuvieron la categoría, pero no era un rival que le sacaba ventaja al resto. Los de Gorosito no pudieron, en principio, porque el trabajo defensivo no fue el adecuado, hizo agua por todos lados, algo que se viene repitiendo fecha tras fecha. Antes, en otras épocas no tan lejanas, uno nombraba a la defensa del Matador y se le inflaba el pecho. Hoy, cada vez que lo atacan, al hincha no se le infla el pecho, se le congela, se le paraliza. Esa es una de las cosas que se deben reforzar para el próximo semestre. 

Sigamos escalando, llegamos al mediocampo, hay algunos jugadores resistidos por la gente, pero la mitad de la cancha, fue lo mejor de Tigre, no en este encuentro, pero a nivel global si. Lo más sobresaliente es Matías Pérez García, una de las figuras del 2013, el más querido por los hinchas. Frente al elenco del sur no tuvo fortuna, intentó en varias ocasiones. Entre Emanuel Tripodi y el travesaño, le negaron el grito. Pero fue el que dio la cuota de juego en el local. Fue la figura tigrense.

Llegamos al sector ofensivo… Sabemos que el éxito de un plantel es tener una buena columna vertebral, pero si no contás con eso, al menos necesitás un delantero que la meta. Bueno, no es el caso de los de Victoria. La principal falencia de Pipo y compañía es la falta de eficacia en los atacantes. Basta de verso, se necesita un “9”, un nueve de área  un centrofoward, un capo cañoneri,  un pichichi… Se los escribo en todos los idiomas si quieren. Un NUEVE  en serio, no quiero un lungo que no la sepa parar de pecho. Necesitamos un goleador, alguien que tenga el arco entre ceja y ceja. Y ahí sí, que sea acompañado por Ftacla, Leguizamón, Jansón, Maggiolo, etc, etc, etc. Pero basta de inventarle puesto a jugadores que no lo sienten, porque ninguno de los que mencioné anteriormente, tiene oficio de “9” de área. 

Concluyendo, hay que hacer  varios cambios y trabajar mucho. Reforzarse lo suficiente, pero tampoco traer jugadores por traer. Ojalá no tengamos que sufrir, será difícil, pero hay que hacer las cosas bien desde el “vamos”.  Este es el momento de empezar de cero y cambiar la cara.