jueves, 19 de noviembre de 2015

ES EL FINAL...

TIGRE perdió 4-1 en Victoria ante Colón de Santa Fe y se despidió de la liguilla pre sudamericana. Callejo, Ledesma, Ruiz y Romero convirtieron para el Sabalero. Jorge Rodríguez había empatado transitoriamente para el Matador. Quedó en duda la continuidad del DT Gustavo Alfaro.

Sería fácil lavarse las manos y decir que se acabó el 2015 para Tigre, desear feliz navidad y próspero año nuevo. Sería sencillo, pero no se puede, hay que poner la cara. Hay que explicar lo que pasó ante Colón, hay que contar lo que sucedió durante todo el certamen. Se hicieron 46 puntos, gran marca, 46 puntos de 90… También podemos criticar la organización del torneo, de esta nefasta pre liguilla, donde el décimo noveno, que hasta hace poco peleo por no descender, hoy dejó afuera de la copa Sudamericana a un equipo que estuvo en el top ten. La excusa perfecta, la que eligieron los jugadores, echarle la culpa a la organización… Todo bien, pero el décimo noveno, el que peleo el descenso, te clavó 4 goles en tu casa, te dejó en ridículo. Así que, un poco de autocrítica muchachos, lo de hoy fue penoso, similar a lo de Huracán en la copa, Huracán… Otro que casi se va a la B y que nos bailó en nuestro coliseo.

El encuentro fue raro. La visita cacheteó de entrada, pero Tigre no se desmoralizó y redondeó un buen primer tiempo. Opciones claras frente al arco rival, dominio de las acciones. El Matador no mereció ir abajo en el marcador en la etapa inicial.

El segundo tiempo fue distinto, lo único para destacar fue el golazo del Japo Rodríguez, era el empate. A partir de ese momento, se fue todo al diablo. El equipo se retrasó, en defensa no dio pie con bola y los santafesinos se agrandaron. El gol de Ledesma destruyó a dueño de casa, lo mató, lo dejó K.O.

No hubo vuelta atrás, la línea defensiva estaba adormecida y a Javier García le entraron todas. Sin Blengio en la cancha (se fue lesionado en el PT) y con la roja a Galmarini, previa al golazo de Alan Ruíz, el Matador quedo arruinado.  

Lo cambios no dieron el efecto que buscó el DT, puso más peso ofensivo y no sirvió de nada. Los últimos minutos dejaron la imagen de Gustavo Alfaro en la línea de cal, bajo la lluvia, con la mirada perdida y en silencio. La historia ya estaba escrita.

Se acabó nomás, como en el juego de los dados, “tachame la doble”, tachame el campeonato local, la Copa Argentina, la Sudamericana, la pre liguilla a la Libertadores  y la pre liguilla a la “Sudacup”. Ustedes dirán si el balance es positivo o negativo. Lo que se puede rescatar es que la lucha por el descenso quedó atrás.

La decepción es grande porque se puso la vara  muy alta desde un principio. Hay muchas estrellas en el cielo, pero están muy lejos para alcanzarlas. Si queremos acercarnos a ellas, hay que poner la plata sobre la mesa, armar un plantel competitivo, dejar ir a los que no están a la altura de este club y a los que tienen la cabeza en otro lado.


El año que viene habrá sólo dos competencias, torneo local y Copa Argentina. Ojalá los dirigentes sepan elegir jugadores de jerarquía para poder pelear por algo. HASTA EL 2016 MATADOR!!!