domingo, 3 de mayo de 2015

100% LUNA

TIGRE derrotó a Nueva Chicago por 2-0 con un doblete de Carlos Luna. El conjunto de Gustavo Alfaro jugó con autoridad y llegó a los 21 puntos.

Hermoso, sencillamente hermoso el triunfo del Matador ante los de Mataderos. El primer día que salió el fixture, todos los hinchas fuimos directo al grano, a esta fecha, al encuentro frente a ellos. No había otro día importante en el diagrama del torneo argentino. Un rival al que estábamos esperando hace 8 años, desde aquella vez en que los mandamos al Nacional y sin escalas a la B Metro. Codeándonos y peleando títulos con los grandes, jugando certámenes internacionales, viajando por toda américa, siempre nos hacíamos un lugarcito para mirar por tv a esos equipitos que penan en las categorías de ascenso, para ver si eran capaces de volver a jugar contra el Gigante de la Zona Norte. Les costó, pero llegaron. No hubo perdón, nuevamente Tigre volvió a pintarle la cara como aquella vez en su casa. Como aquella tarde en Victoria, donde el Gran Leandro Lázzaro la metió de chilena, en el mismo arco donde hoy el Chino abrió la cuenta de penal. Miles de recuerdos se vinieron a la mente de los hinchas que llenaron el estadio José Dellagiovanna, para demostrar que el mito de la doble camiseta es un verso y una caradurez de clubes que apenas existen y que les dejamos de matar el hambre hace rato. Hoy la tribuna explotó, a pesar de que se jugó otro partidito en la Rivera, las tribunas del Coliseo desbordaron de gente.

Hoy hubo muchos puntos altos, Bertoglio, González Pírez, Larrondo, Arzura, Menossi, Sánchez, pero para ganar este tipo de duelos y ante estos rivales, se necesita algo más que buen nivel. Lo que se precisa son jugadores que sepan lo que están jugando, que te contagien el amor por la camiseta, que te hagan saber lo que es un clásico para Tigre, lo que significa para el hincha ganarle a estos equipos. Y sin dudas, los actores principales de esta historia fueron Galmarini, Blengio y Luna. Tres ídolos para la gente, dos de ellos que fueron tapa de diario en el 2007 y el otro que con su humildad, huevos y goles catapultó a esta institución a lo más alto. Ellos fueron los encargados de meterle a sus compañeros en la cabeza que ante Chicago había que ganar si o si, como sea, y así fue. Los jugadores se pusieron el chip y salieron a la cancha con el cuchillo entre los dientes, a demostrar quién manda. Y siempre manda el Matador, en casa, en Mataderos, en Saavedra, donde sea. Lo dice la historia reciente, no lo digo yo.

¿Del partido qué se puede decir? Que Tigre dominó gran parte de los 90’,  que pudo haber redondeado el triunfo con una goleada, de no ser por la falta de puntería de Larrondo, Rincón, el palo de Bertoglio, la falta de egoísmo del Pato optando por un pase en vez de perforar la red. Sólo por eso los dirigidos por Alfaro, no pudieron estirar el marcador. La visita sólo asomó en el segundo tiempo, con remates de larga distancia, atajados de manera excepcional por Javier García. El DT Nania realizó variantes, aun así no pudo entrarle a la sólida defensa del Matador.

Una victoria para comenzar un mes con una sonrisa de oreja a oreja, para trepar a los primeros puestos y mirar a todos desde un lugar privilegiado. Se viene Lanús de visitante y luego River Plate en nuestro hogar. VAMOS MATADOR, POR MÁS ALEGRÍAS. VAMOS TIGRE VAMOS!