sábado, 24 de agosto de 2013

SE LE DIÓ A CARUSO




Tigre cayó en su visita a La Paternal por 1-0. El gol de Argentinos Juniors lo convirtió Daniel Villalba en el ST. El Matador fue un equipo sin respuestas y perdió ante un rival directo. Una nueva medalla para que se cuelgue Caruso Lombardi, ganarle por primera vez a su ex equipo en Primera.

Si hay algo que debe dejar tranquilo a los hinchas de Tigre, es que peor de lo que se jugó ante el Bicho, no se puede jugar. Ojalá este partido sirva para ver todos los errores, que no se deben cometer en lo que queda del campeonato. Lo visto ante Racing Club la semana pasada, fue como un espejismo en medio del desierto. Estos son los partidos que se deben ganar, los que se juegan con los dientes apretados, los que se ganan hasta con un gol con la mano en el último minuto, pero se ganan… No sirve de nada darle una clase de fútbol a un puñadito de individualidades que es la Academia de Avellaneda, que hoy pena en el fondo de la tabla. En estos partidos chivos es donde hay que sacar la chapa, imponer el respeto, mostrar una idea, una identidad… Los jugadores no deben dejar en el olvido lo de hoy, deberán tenerlo bien presente, para que no vuelva a pasar. 

Hoy se volvió a la improvisación. ¿Por qué Diego? ¿Por qué si Araujo la rompió jugando donde debe jugar, lo volvés a poner de carrilero por izquierda? La única que tuvo el pibe, fue un remate que sacó Migliore al córner. En realidad, eso fue lo poco que demostró el Matador en el ataque, muy pobre para lo que nos mal acostumbraron hace una fecha atrás…

Hay que reconocer que la lesión de Pérez García, no fue vital, pero perjudicó a la visita. Sin embargo lo más notorio fue la ausencia de Marcos Gelabert. Fue increíble ver al pibe Santiago Nagüel, agarrar la pelota en la mitad de la cancha cual Maradona contemporáneo, y empezar a esquivar conitos hasta llegar hasta la puerta del área. Hoy se cansó de dejar en ridículo a una defensa tan inestable que recurrió a las infracciones para cortar los ataques. Keko Villalba entró picante, aprovechó su velocidad y se llevó los laureles. El conjunto de Caruso Lombardi, desbordó por todos lados y se abusó de un Tigre dormido.

Esto recién comienza, pero no hay que acostumbrarse a perder, que no vuelvan los fantasmas de siempre. Hay que mirar para adelante pero sin olvidar el pasado. Se viene Quilmes en casa, un nuevo desafío. Que jueguen los que tengan que jugar, nunca es tarde para cambiar el esquema táctico.