domingo, 16 de febrero de 2014

BODRIO

Empate en Victoria entre Tigre y Olimpo 0-0 en un partido para el olvido. El Matador trató de buscarlo siempre, pero no supo cómo entrarle a la defensa visitante. Falta el gol.

Un bodrio por donde se lo mire fue este encuentro entre dos equipos que necesitan sumar para engrosar el promedio. Si bien ambos sumaron, la igualdad le cae mejor a los de Bahía Blanca, no sólo porque dividen distinto en cuestiones de promedio, sino también porque vinieron a buscar eso.

Tigre lo buscó en todo momento, pero se lograron dar tres o cuatro pases seguidos fue mucho. No se jugó bien, hay que reconocerlo. Todo muy distinto a lo visto en Liniers la semana pasada. Al Matador le faltó mucho para demostrar que era el dueño de casa, que tenía la responsabilidad de salir a ganar este juego. Los dirigidos por Walter Perazzo, se pararon muy bien en el fondo, y casi no atacaron. Sólo tuvieron dos acciones ante Javier García, pero el arquero respondió bien ante esos embates esporádicos.


Tigre lo tuvo con Sebastián Rusculleda (otra vez en gran nivel) con un remate que atajó muy bien Nereo Champagne, Guillermo Cosaro desde lejos, Matías Pérez García con un tiro libre que besó el travesaño, y paren de contar.  La jugada determinante fue la de Joaquín Arzura, llegando al área gracias a una gran asistencia de Nanuelpan, el volante central deja en el camino al arquero y se tira a la pileta buscando el penal. Por supuesto que el árbitro Sergio Pezzotta no compró y amonestó al juvenil. Increíble lo que hizo Arzura en esa situación, aunque es joven y le quedan cosas por aprender.

En los últimos minutos los bahienses rozaron lo vergonzoso. Teniendo el balón en su campo, se lo sacaban de encima con pelotazos al campo del local para luego esperar y desarmar lo que el Matador intentaba gestar. Patético final de partido. Se escucharon algunos silbidos para ambos equipos. Por no querer jugarlo y por no querer ganarlo.

Fabián Alegre en el último tramo intentó poner más poder ofensivo, con Nahuelpán y Sand. Pero fue muy escaso el tiempo para poder cambiar las cosas. Pablo Vitti se fue pinchando con el correr de los minutos, al igual que Pérez García cuando se tiró hacia el carril derecho (tampoco rindió en esa posición Ellacopulos). Ignacio Canuto fue lo mejor de la defensa, anticipando en todas, imponiendo presencia.

Tigre deberá mejorar mucho, sobre todo ante estos rivales directos, que si siguen ganando hacen un desastre. Mantener el cero en el arco propio es importante, pero si no se hacen los goles va a ser muy difícil el andar por el Torneo Final.